La inversión inmobiliaria implica comprar, poseer, administrar, alquilar o vender propiedades con el fin de generar ingresos o ganancias.
Los tipos comunes de inversiones inmobiliarias incluyen propiedades residenciales (como casas unifamiliares, condominios y apartamentos), propiedades comerciales (como edificios de oficinas, locales comerciales y almacenes), propiedades industriales y terrenos baldíos.
Para comenzar, puede educarse sobre el mercado, desarrollar una estrategia de inversión clara, realizar una investigación exhaustiva, construir una red de profesionales (como agentes inmobiliarios, prestamistas y contratistas) y considerar trabajar con mentores o asesores experimentados.
La cantidad de dinero necesaria depende de varios factores, incluyendo el tipo de propiedad, su ubicación, las condiciones del mercado, las opciones de financiamiento y sus objetivos de inversión. Puede invertir directa o indirectamente a través de fideicomisos de inversión inmobiliaria (REITs) o plataformas de crowdfunding, que pueden requerir inversiones iniciales más bajas.
La cantidad de dinero necesaria depende de varios factores, incluyendo el tipo de propiedad, su ubicación, las condiciones del mercado, las opciones de financiamiento y sus objetivos de inversión. Puede invertir directa o indirectamente a través de fideicomisos de inversión inmobiliaria (REITs) o plataformas de crowdfunding, que pueden requerir inversiones iniciales más bajas.